Necesitamos tu ayuda

Tu aportación, por pequeña que sea, es importante para nosotros
Somos una Asociación de Utilidad Pública desde el 21/05/2008 (BOE 03/06/2008).
Este reconocimiento permite al donante desgravar sus aportaciones.
Nuestro propósito
Nunca volveremos a ver a todos los que nos faltan, pero su involuntario sacrificio permanecerá para siempre en nuestros corazones y en la memoria de toda la ciudadanía.
Tomamos también la palabra en representación de los que sobrevivieron, de aquellos que aún sufren la pesadilla del golpe cruel que ha marcado sus vidas para siempre y del que difícilmente podrán recuperarse algún día. De esos molestos testigos vivientes del horror.
Nuestro inmenso dolor nos empujó a aunar las fuerzas con el empeño decidido por conocer la VERDAD, la necesidad vital de conseguir JUSTICIA y REPARACIÓN, y el firme propósito de construir la MEMORIA y trabajar por la PAZ
Cuadro de herejes
I
El mendigo acosa el milagro en la pileta.
El guerrero vela las armas y las letras.
El ciego construye muros de sombra.
Las nubes rostros del diablo.
La dama de gris es un cielo de miseria.
El hombre de azul es un parto de geranios.
(Primeras relaciones de un hereje
en los muros de la infancia).
II
Soñé que ejecutaba el oficio
del inquisidor.
Soñé el calor de la hoguera,
la Proximidad del perdón.
El hereje o el cátaro
confirman la hermandad
con la mandrágora y el bestiario,
con la escoba y el manual de ahorcados.
Confiesan sus crímenes
En lo alto del potro o del insomnio.
(El insomnio, otra forma de tortura, más atroz).
Canción con corazón
Te doy mi corazón,
amor,
y haz lo que quieras.
Loca de rabia,
pega, pega, pega
sobre mi corazón.
Loca de pena,
llora, llora, llora
sobre mi corazón.
Cuando no puedas
llorar, estrújalo.
O si prefieres
morir,
córtale las venas.
Cuando no puedas
levantarte siquiera de la cama,
ponte mi corazón,
amor,
que yo te mueva.
Cuando el vacío
se te anude en el vientre,
hazle un sitio en el frío,
amor,
al corazón,
asustado y caliente.
La muerte ya pasó,
amor.
Por el amor
no pasa nunca la muerte.
viven muchas criaturas,
amor, siempre,
l fondo del corazón.
Cambiando el paso
Alta la cabeza,
alta,digna y firme la actitud,
y el nudo de mi garganta
impregnado de tu luzya deja pasar la calma.
Alta la voz, atronando,
nuestra verdad no se acalla
ni en enmudecido llanto,
ni con mentiras canallas,
alta, pero no gritando.
Alta la entereza, alta,
imparable y suave el paso,
nuestras manos hilvanadas,
llevo cosido tu abrazo
en el reborde del alma.
Alta la sonrisa, y amplia,
serena, verde y azul,
antídoto de la infamia,
rebosante de inquietud,
tersa de besos, de lágrimas.
Alta la vista, en mañana,
sobre el hombro la memoria
sabia, dolorida y cana,
que cambie el paso a la historia,
y le dé voz a quien falta.
Alta la mirada, alta,
compartimos las estrellas,
refulgentes y cercanas,
por nosotros y por ellas
vamos sembrando esperanza.
Camino de Segor
No sé si eran trenes.
salían desde el fuego, carreteras
con gente como antorchas, inundando la tarde.
Mirabas hacia atrás, veías charcos,
miradas que mostraban lobos dulces,
lobos locos aullando, lobos desheredados,
lobos lentos muriéndose de amor.
Había niños, como puzzles bellísimos,
rasgados por el odio. unas muchachas
agarrándose al miedo, con las túnicas
sajadas y asomándose
Los delicados pechos contra el fuego.
Delgadísimos viejos renqueando
entre el polvo y el aire enfurecido.
la ciudad diluyéndose,
Sodoma o Madrid, Mathaussen o Manhattan.
No sé si eran trenes,
ni en qué lugar el dios, ni é creencia,
ni por qué tanto pánico. y el cielo
era una hoguera rosa que caía
a láminas de sal. ella, desnuda,
no sé si descendiendo de un vagón
que saliera temprano hacia el infierno.



