No

No hay bandera que valga un sólo muerto.

No hay fe que se sujete con el crimen.

No hay dios que se merezca un sacrificio.

No hay patria que se gane con mentiras.

No hay futuro que viva sobre el miedo.

No hay tradición que ampare la ignominia.

No hay honor que se lave con la sangre.

No hay razón que requiera la miseria.

No hay paz que se alimente de venganza.

No hay progreso que exija la injusticia.

No hay voz que justifique una mordaza.

No hay justicia que llegue de una herida.

No hay libertad que nazca en la vergüenza.

Navidad solidaria

Llegan momentos de paz, llega la Navidad,
momentos de estar en familia con traquilidad.
Pero en vuestros corazones hay dolor
a vuestra vida os cuesta poner color.
Por los seres queridos que un día partieron
sin saberlo y no volvieron.

Estos días como siempre ellos estarán,
en vuestros labios una sonrisa sacarán.
Con el tiempo vuestras heridas curarán.
Su estrella cada día os guiará,
y siempre de todo mal os protegerá.
Como la estrella que a los Reyes Magos guió,
hasta la cuna del Niño Jesús les llevó.

Su estella os hará de guía
para daros esperanza cada día.

Gente anónima y solidaria os ayudará.
La moral y las ganas de vivir os devolverá.
Mucho camino juntos tenemos que recorrer,
para que la paz veamos florecer.
Que vuestra asociación cada día sea más fuerte
como lo es el agua del torrente,
Para conseguir día a día la paz mundial,
con las acciones tanto colectivas como individual.

Que cada día sea Navidad,
porque es cuando hay más solidaridad.

Con este pequeño poema escrito desde el corazón,
os quiero transmitir todo mi empeño y pasión.
Para que no os sintáis solos en vuestra asociación,
desearos una feliz Navidad,
con mucha paz, amor y fraternidad.

Me duele todo

Me duele todo.
Nos duele a todos.
Me duele el mundo entero.

La sien, los oídos, el cuello.
Que venga el tiempo y me cure.
Que venga el hada y me sane.
Que venga mi madre y me arrulle,
y la música no pare.
Nada tiene ya sentido
si todos somos culpables
seremos todos vencidos
por este río salvaje.
Como un niño, sólo pido
Que no nos arrastren la aguas
al profundo de los mares.

Quiero encontrar a mi hijo
¿Ha visto usted a mi padre?
Quiero que vuelvan los míos
los de todos,
los de nadie.
Nada hay en este mundo
No hay razón imaginable
Para explicar el por qué
el hijo que pare una madre
puede matar a otro niño
que no tuvo tiempo, siquiera
de conocer a sus padres.
No existe razón en el mundo
Ni corazón que lo aguante.
Que venga a mis brazos el hijo
Que somos todos su madre.

Me duele su dolor

Me duele tu dolor
hasta sentir clavada
la espada que te hiere.
Me duele tu dolor
en cada poro,
en cada despertar
en cada sueño,
en la carne y el alma.
Me duele ese dolor
que agria tu rostro
con rictus de amargura.
Me duele ese dolor
que hace impotente
tu serena sonrisa.
Me duele cada instante
que te duele.
Cada sombra que enturbia
tu mirada enturbia mi vivir
y rompe el dique
donde contengo el llanto.
Me duele ese dolor
que por ser vuestro
es nuestro, y tan amargo.