A las víctimas y familiares de los atentados del 11 de marzo

Amaneció como un día cualquiera.
Amaneció rozando la primavera.
Jueves de marzo ¿qué ocurrió
qué no es un jueves cualquiera?

El día del golpe se oscureció
sonaron los estallidos, todo era confusión.
Cuerpos sin vida quedaron
en las vías de la estación.

¿De dónde viene este odio?
¿De dónde tanta crueldad?
No es posible que sean humanos
los que causaron tanto mal.

Las manos se levantaron
para ayudar, con amor
a esos hermanos que vieron rotas
sus vidas y su ilusión.

Todos unidos estamos
para luchar con ardor
contra esos seres que no saben
de la vida, su valor.

Odio ciego tienen ellos
odian sin tener razón.
Pero aquí los corazones
unidos estamos hoy.

Solidarios sin reservas
solidarios con amor
para que juntos podamos
recuperar esas vidas
truncadas por el dolor.

11M

Ni un homenaje multitudinario, ni un discurso,
ni es necesario, ni lo quiero,
quizá tan sólo una palabra y un rápido abrazo.

Ni ceremonias, ni elegías póstumas,
ni coronas, ni ofrendas, nada quiero,
quizá tan sólo una palabra y una mano sobre mi hombro.

Ni campanas tañendo en las ciudades,
ni catedrales llenas, ni calles vacías, tampoco lo quiero,
quizá tan sólo una palabra y una mirada fugaz,
fugaz como un instante, como ese instante
en que se rompió mi vida en mil pedazos,
y quedé como un pedazo desgajado de mis sueños,
en un instante…

Ni homenajes, ni discursos,
ni ceremonias, ni elegías,
ni coronas, ni ofrendas,
ni campanas doblando por los muertos.

Y quizá ni tan siquiera una palabra, ni un abrazo,
ni un gesto, ni una mirada fugaz,
ni un recuerdo.

Tal vez tan sólo tu silencio, acompañando mi silencio,
el silencio de aquel día, que será todos los días,
de aquel mes que quizá ya nunca pase,
de aquel año que será todos los años,
de esta vida que sigue hacia adelante.

11 de marzo en el recuerdo

QUISIERA DEL RECUERDO BORRAR EL ESPANTO
regresar al pasado
y dar marcha atrás.

Quisiera ser del grito nota de silencio,
de la tibia mañana, concierto
de paz.

De la segada vida soplo de tristeza,
nota dolorida
de cantos que suspiran,
de llanto y soledad.

Quisiera ser del violín la cuerda sonora,
resonancia imposible de un eco
sin final.

De doscientas voces alzadas al viento
quisiera ser el tono
el ritmo, el compás.

Más…
sólo soy poeta, rapsoda del lamento,
aedo de mil lágrimas
amargas y versos,
quijote de la estrofa,
entonando roto el pecho
mi canto de juglar.

11 de marzo

Desborda, la distancia, el sentimiento
embargados de rabia y de impotencia,
al no poder estar en el momento
de ayudar, mitigando el sufrimiento,
ante el terror, la ignominia, y la inconsciencia.

Lamentar que en el mundo quede gente,
cuya razón de vivir es la venganza.

Segar la vida, es parar la enseñanza,
dejar la creación sin objetivos,
¡grite el silencio, de nuestras manos blancas!
Se venza el fanatismo y la ignorancia,
germinen nuevas huellas y caminos.

Y ante el crimen sin causa, nuestro orgullo,
ante la cobardía, nuestro empeño,
que nos sepan unidos y seguros,
¡no pasarán!, si nos sentimos uno
siendo español, canario y madrileño.