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Somos una Asociación de Utilidad Pública desde el 21/05/2008 (BOE 03/06/2008).
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Nuestro propósito
Nunca volveremos a ver a todos los que nos faltan, pero su involuntario sacrificio permanecerá para siempre en nuestros corazones y en la memoria de toda la ciudadanía.
Tomamos también la palabra en representación de los que sobrevivieron, de aquellos que aún sufren la pesadilla del golpe cruel que ha marcado sus vidas para siempre y del que difícilmente podrán recuperarse algún día. De esos molestos testigos vivientes del horror.
Nuestro inmenso dolor nos empujó a aunar las fuerzas con el empeño decidido por conocer la VERDAD, la necesidad vital de conseguir JUSTICIA y REPARACIÓN, y el firme propósito de construir la MEMORIA y trabajar por la PAZ
En vida, hermano!
Si quieres hacer feliz
a una persona que quieres mucho…
díselo HOY; sé muy bueno…
¡En vida, hermano, en vida!
Si deseas dar una flor,
no esperes a que se muera…
mándala, HOY, con amor…
¡En vida, hermano, en vida!
Si deseas decir: «te quiero»
a la gente de tu casa…
al amigo, cerca o lejos…
¡En vida, hermano, en vida!
No esperes a que se muera
la gente para quererla
y hacerle sentur tu afecto…
¡En vida, hermano, en vida!
Tú serás muy feliz,
si aprendes a hacer felices
a todos los que conozcas…
¡En vida, hermano, en vida!
Nunca visites panteones
ni llenes tumbas de flores.
Llena de amor corazones…
¡En vida, hermano, en vida!
En la Estación de Santa Eugenia
En la Estación de Santa Eugenia
una madre llora en el andén
mientras sujeta entre las manos
un pebetero como flor abierta
a la luz, y que bebe luz ardida.
Una mujer,en otro lado, quema
incienso.Un manto cubre su cabeza.
El tiempo se ha detenido, el dolor
en nuestras almas
ha tomado asiento.
Atocha,
Santa Eugenia,
la calle Téllez,
El Pozo…
En todas las calles y plazas
minutos de silencio
en contra de la muerte negra.
Hoy he leído,
mientras oía a Pau Casals
abrazar con el desgarro del chelo
a las víctimas,
que la pena es un reproche al olvido
y hoy he visto que a nosotros
nos inunda.
Eleva tu voz Madrid
Eleva tu voz Madrid
que se escuche hasta en el cielo
y que hablen por tu boca
aquellos que un día se fueron.
Eleva tu voz Madrid
que no quede en el olvido
haz presente a los ausentes
que parezca que estén vivos.
Eleva tu voz Madrid
que rompe cualquier silencio
pon conciencia en la inconciencia
señálalos con el dedo.
Eleva tu voz Madrid
que habrá un tren de regreso
con ciento noventa y dos sonrisas
y en cada sonrisa un beso.
El viaje o la pistola
Los mares sustituirán al revólver
algo así decía Ismael.
Los mares serán la salvación y la espera
y en ellos olvidarás lo que habías sido
y en ellos recordarás lo que habías sido
quizá ya no qás esás poemas
como le sucedió a aquel adolescente furioso que huyó a traficar con esclavos.
El silencio lapidará los aquelarres y un dulce amor la danza con las brujas
miraras a aquella distancia como a una señora mejor que aquella cadavérica
soledad de urbanita.
Ya no más aquel caminante perdido
sumergido en smog
buscando en los callejones
no más palabras sedientas engullendo pasajeros.
Los mares sustituirán al revólver
al maquillaje
a la noche demasiado alegre
alegre como los locos.
No te carbonizarán la memoria aquellos humos de antiguas plantas sagradas
Pervertidos por hombres blancos,
Blancos disfrazados de extraterrestres pero más terrestres que la huída.
No te carbonizarán la memoria los cazas, los bombarderos
las luces sobre Bagdad, las casa derruidas.
Tu burka sólo tapa los ojos los oídos y te deja la boca y el sexo al descubierto.
para que comas, para que folles, para que estalles.
¿O era el viaje?
Cada huída es una y muchas
¿O era el viaje?
Lo que sustituía a aquel revólver sediento
¿O eran las palabras, las palabras las que te volaban la cabeza?
O eran las calles, aquellas calles
todas las ciudades son una y muchas
todos los callejones olvidan y permanecen.
¿O es el pasado el que te droga y no te permite ver a los lados?
Alegre, alegre como los locos
como aquella señora vampiro llamada Carmilla o no séé
que te pedía silencio, silencio como a los locos
mientras los sabios hablan, exclaman, torturan gente
dividen países, celebran juicios
firman sentencias
mientras los lúcidos beben whisky y ganan dinero
y lo compran todo
los mares sustituirán al revólver
la sangre negra, la tierra desolada
el silencio lapidará elándalo
y no habrá esáculo
ni palabras sedientas engullendo a los pasajeros.



