Exposición Trazos y Puntadas para el Recuerdo en Castellón

Basada casi en su totalidad en la colección de arte donada a la Asociación 11-M Afectados del Terro­rismo, vas a poder encontrar cómo diferentes artistas de diversos campos han plasmado su solidaridad con los afectados del terrorismo a través de su obra. La exposición se divide en cinco etapas: el Mo­mento Inicial, las Emociones, el Apoyo y la Superación, la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo hoy, y La Música del 11-M. Pinturas, esculturas, grabados, fotografías, música o poesía se entremezclan para recordarnos lo ocurrido, rindiendo homenaje y generando un espacio para la reflexión.

La muestra quedará expuesta en Casa del Caragols de Castellón de la Plana (Delegació del Consell, Carrer Major 78) del 1 al 30 de junio. El horario de visita será de 9:00 a 19:00 de lunes a viernes.

Catálogo de la exposición

Catàleg de l’exposició

Sobre la docuserie «800 metros» de Netflix

Dirigida por Elías León Siminiani, 800 METROS es una docuserie de Netflix realizada con rigor sobre los atentados cometidos en Cataluña (Alcanar, Las Ramblas de Barcelona y Cambrils) entre los días 16, 17 y 18 de agosto de 2017. Testimonios de investigadores y expertos, de heridos y supervivientes de los lugares de los atentados, así como de personas cercanas a los terroristas, documentan lo ocurrido en esos días, en los previos y en los posteriores.

Felicitamos al director por su trabajo, al tiempo que manifestamos nuestra disconformidad y malestar por el olvido que hace de la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo. Tanto su presidente, Eulogio Paz, como el abogado Antonio García, fueron entrevistados por los realizadores al inicio del proyecto. La Asociación 11-M Afectados del Terrorismo lleva trabajando en la defensa jurídica de las víctimas desde el primer día de los atentados. Los abogados de la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo estuvieron todos los días en el juicio que duró desde noviembre de 2020 a febrero de 2021 y representaron la acusación más numerosa, defendiendo a 74 víctimas. Ni una sola imagen, ni una sola palabra de nuestros abogados es recogida. Por contra, la docuserie si dispensa la imagen y las palabras del abogado y diputado del Parlamento catalán, Jaume Alonso Cuevillas, que a lo más que asistió al juicio fueron tres días. Decepcionante.

Aunque reconocemos el buen trabajo realizado por los autores y colaboradores, sí que nos sentimos defraudados por esta omisión que invisibiliza nuestro trabajo, siempre en colaboración con los amigos de UAVAT, pero la labor jurídica ha sido plenamente llevada por nuestros abogados, incluyendo la preparación y celebración de la vista y los recursos de apelación presentados siempre en defensa de las víctimas.

Fernando Reinares galardonado con el Premio por la Memoria y la Paz

El Premio “POR LA MEMORIA Y LA PAZ” (obra de Laura Galindo Sánchez) nuestra Asociación 11-M Afectados del Terrorismo lo otorga anualmente a entidades, asociaciones, organizaciones y particulares que han destacado por su tarea contra el terrorismo como consecuencia de los atentados del 11 de marzo de 2004.

En las ediciones anteriores, este Premio lo hemos otorgado a:

  • Rodolfo Ruiz Martínez, Comisario del Distrito Puente de Vallecas aquel 11 de marzo, difamado por los teóricos de la conspiración mediática y política que se refieren a él como “el comisario que había salido de la comisaría con una mochila al hombro”, aludiendo a la “mochila de Vallecas”.
  • Juan Jesús Sánchez Manzano, Jefe de los Tedax en la fecha de los atentados, que en su libro “LAS BOMBAS DEL 11-M RELATO, DE LOS HECHOS EN PRIMERA PERSONA” desmonta las mentiras que desde poderes políticos y mediáticos conspiranoicos se fueron vertiendo para que apareciese ETA como autora de los atentados.
  • Olga Emma Sánchez, Fiscal de juicio de los atentados del 11-M, objeto de virulentos ataques de los conspiranoicos políticos y mediáticos, habiendo quedado avalado su trabajo por la sentencia y que en su discurso de la entrega del Premio nos dijo: «A estas alturas, nadie y absolutamente nada nuevo, fuera del juicio celebrado, se ha conocido o aportado… Recuerden que 7 de los partícipes que planearon y ejecutaron los atentados, se suicidaron en Leganés 3 semanas después de la barbarie perpetrada, como se comprobó por la numerosa documental intervenida y unida a la causa».
  • Las Asociaciones de Vecinos de La Colmena (Santa Eugenia), El Pozo del Tío Raimundo (Entrevías) y Los Pinos Sur (Retiro), en reconocimiento a los vecinos que el 11 de marzo de 2004 se volcaron en la ayuda a las víctimas de los atentados en los trenes que circulaban próximos a sus barrios.
  • Los sanitarios y demás personal de los hospitales y entidades sanitarias, SAMUR y SUMMA 112 que atendieron a los heridos.

En esta VI edición, lo otorgamos a Fernando Reinares por su trabajo de investigación sobre los atentados del 11 de marzo de 2004. Trabajo que ha quedado plasmado en su libro 11-M LA VENGANZA DE AL QAEDA y en el documental de Netflix 11M.

Breve Bionota de Fernando Reinares (Logroño, 1960)

Director del Programa sobre Radicalización Violenta y Terrorismo Global en el Real Instituto Elcano, así como catedrático de Ciencia Política y Estudios de Seguridad en la Universidad Rey Juan Carlos, en Madrid. Es asimismo Public Policy Scholar en el Woodrow Wilson Center y catedrático adjunto en la Universidad de Georgetown, ambos en Washington, donde igualmente es Fellow del Program on Extremism en la George Washington University.

Ha sido investigador en el Instituto Universitario Europeo en Florencia, Fulbright Scholar en la Universidad de Stanford y Fellow del St. Antony’s College en la Universidad de Oxford. Está considerado uno de los mayores expertos en terrorismo del mundo. Ha recibido numerosos premios y distinciones, tanto académicos como civiles, desde el Premio Extraordinario de Doctorado en 1991 hasta la Cruz al Mérito Militar en 2009 o la Cruz al Mérito Policial en 2012. Galardonado en 2015 por la Universidad Rey Juan Carlos con el Premio a la Excelencia Investigadora en Ciencias Sociales y Jurídicas, en 2016 fue condecorado con la más alta distinción que el Gobierno de La Rioja, su región natal, concede a personas, por su “sobresaliente contribución a la lucha antiterrorista y la defensa de los principios democráticos”.

Entre sus libros más destacados en castellano se encuentra 11-M. La venganza de Al Qaeda, publicado en 2021 por Galaxia Gutenberg en colaboración con la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo y la Fundación Víctimas del terrorismo. Su versión original en inglés, publicada en 2017 por Columbia University Press, fue considerada por Foreign Affairs “de lectura obligada tanto para autoridades antiterroristas como para ciudadanos interesados”, calificada por The Economist “una impresionante obra de investigación”, valorada por Terrorism and Political Violence “el trabajo definitivo sobre los atentados del 11 de marzo”, definido por Sécurité global “un clásico de los estudios sobre terrorismo”, y ensalzado por Brookings Institution “uno de los libros más importantes sobre terrorismo islámico radical escritos en Europa y América del Norte desde el 11-S”.


Mala, muy mala, malísima digestión del 11-M está teniendo Federico Jiménez Losantos (le dura ya 18 años) que, en una entrevista reciente que le hace a la presidenta de la Comunidad de Madrid, expele: “…es que las dos series que se han hecho del 11M las ha hecho gentuza sin escrúpulos dispuesta a mantener una mentira total” … Sus soflamas definen su catadura.


Para que quienes puedan y quieran asistir al acto de la entrega del Premio hagan ya un hueco en su agenda, será el miércoles 11 de mayo a las 19:00h. en el Centro Cultural El Pozo del Tío Raimundo.

Los asistentes al acto de la entrega del Premio serán obsequiados con un ejemplar del libro 11-M LA VENGANZA DE AL QAEDA.

Seguiremos informando sobre la celebración de este acto.

Testimonio: Mónica Cabrera

Por dónde empezar… Cuando se me planteó escribir este artículo, me sentí al principio muy agradecida porque han pasado muchos años y todo pasa… pero no… esto no pasa… Está…

Aquel día iba a trabajar, tenía toda una vida por delante, había terminado mi carrera, estudiado mi Máster y estaba comenzando a dar mis primeros pasos en la empresa privada.

Todos los días iba hasta Atocha en la Renfe desde Aluche. Allí hacía transbordo para dirigirme a Nuevos Ministerios. Ese día me subí en el último vagón, me senté y sucedió. Se oyeron los pitidos del cierre de puertas… y ya… pasó todo… apareció ese color gris, con ese sabor metálico que nunca se olvida…

Tuve unos años difíciles. Aunque físicamente no me han quedado secuelas graves, psicológicamente, aunque me cueste reconocerlo, sí me ha pasado factura. No me he atrevido a coger el tren de nuevo y subo en metro porque lo necesito para ir a trabajar, pero me cuesta mucho y es una lucha conmigo misma la que tengo día a día.

Pero decidí seguir con mi vida. Intenté enterrar en lo más profundo de mi cerebro lo ocurrido. Luché por taparlo y por cerrar esa puerta para siempre… lo conseguía de cara a los demás, pero en mi intimidad he tenido siempre ese día muy presente y sigo viéndome sentada en aquel vagón.

Mi intención al escribir este artículo es transmitir aliento y esperanza, porque en lo que me quiero centrar es en una circunstancia difícil vivida en este 2021. Circunstancia en la que me he encontrado en todo momento apoyada por la Asociación 11M; sobre todo por Pedro Pérez, que muchos de vosotros conocéis. Es el Trabajador Social, y fue el que movió todo el mecanismo de ayuda y ha estado ahí mano a mano conmigo para conseguir solucionar la situación.

«DESCARTÉ LA OPCIÓN DE BUSCAR TRABAJO EN EMPRESA PRIVADA. HABÍA PERDIDO MI AUTOESTIMA Y ESTABA DESCOLOCADA. CON ESTA SITUACIÓN ME LANCÉ AL MUNDO DE LAS OPOSICIONES»

Pues bien, llegó un día en el que me quedé sin trabajo. Llevaba 14 años trabajando en una importante empresa aseguradora del sector sanitario. Después de tantos años trabajando allí, necesité pedirme una reducción de jornada de una hora por cuidado de un menor, porque tengo unas circunstancias complicadas: mi marido tiene una enfermedad renal grave y además tengo un hijo menor que necesita cuidados como bien sabéis los que sois padres. Como ya no lo podía dar todo, dejé de servir.

Al tener una reducción de jornada por cuidado de un menor, no me podían despedir. Sufrí mobbing de manera despiadada. El médico me planteó una baja. Ellos sabían que después de haber sufrido aquel fatídico día del tren, era muy fácil debilitarme emocionalmente, y lo consiguieron, pero por mi hijo y mi marido tuve la fuerza suficiente para recurrir a un abogado y demandarlos. Así al menos conseguí una salida beneficiosa económicamente para mí.

Me encontré con 40 años, sin saber qué hacer y con todos los miedos de nuevo a flor de piel. Más bien por miedo a que me volviera a suceder lo que acababa de vivir, descarté la opción de buscar trabajo en empresa privada. Había perdido mi autoestima y estaba descolocada. Con esta situación me lancé al mundo de las oposiciones.

Me encerré durante 4 años a estudiar día y noche. Me preparé la oposición para el Cuerpo de Gestión de la Administración Civil del Estado, del subgrupo A2. Una oposición muy complicada, sí, pero me sentía con fuerza y posibilidades. Resultó un camino muy duro, porque es una montaña rusa de emociones y te desenganchas totalmente de la vida social. Esto último fue lo que menos me costó, porque tengo que decir que desde lo ocurrido en el tren, me ha costado mantener una vida social “normal”.

Me inscribí en una academia, y de nuevo tengo que agradecer a la Asociación 11-M que me ayudaran con la financiación de la preparación de la oposición, ya que fue larga y económicamente costosa para mí. Recuerdo el ánimo que me transmitía Pedro. Siempre que me acercaba a tramitar algo, tenía palabras de aliento para que no decayese y continuara estudiando.

Y por fin llegó el día esperado ¡APROBÉ LA OPOSICIÓN! Nunca lo olvidaré. Fue el 4 de Febrero de 2021 cuando salieron las notas y me vi en el listado de aprobados. No podía creérmelo. Fueron muchas veces las que escuché las voces de mi entorno que me decían que no iba a poder con ella, que era una oposición muy dura para mí… pero no decaí y creí en mí.

Pero poco después esa ilusión y alegría se empañó… Mi oposición, al ser de un cuerpo del Estado, es a nivel nacional. Elegí los destinos por orden. Empecé por los de Madrid claro está, pero tuve que poner también destinos de otras provincias y esperar a ver cuál me tocaba. Yo por si acaso, alegué mi condición de Víctima de Terrorismo y las circunstancias de enfermedad de mi marido, pero me echaron un jarro de agua fría y no solo me lo denegaron en esa primera instancia, sino que además me destinaron a Barcelona.

Cuando lo vi, se me vino el mundo encima. Se cumplieron todos mis miedos. Tenía que volver a Atocha. Desde aquel día no lo había hecho. Tampoco ayudaba mi destino, ciudad también golpeada por el terrorismo. Y mucho menos dejar a mi hijo y a mi marido enfermo aquí solos con la situación que tenemos.

Me desesperé. Escribí a Pedro. Siempre pude contar con él. Me transmitió que desde la Asociación me ayudarían en lo que pudieran y lo más importante que no estaba sola en esto. Enseguida contactó con un trabajador social de la Oficina de Apoyo a Víctimas del Terrorismo del Ministerio del Interior. Me llamó esa misma mañana. Me sentí arropada y me aseguró que contemplaría todas las opciones legales posibles para intentar dar solución al asunto.

Al poco, me remitieron a la legislación a la que me podía agarrar: la Ley 29/2011 de 22 de septiembre de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Terrorismo. Me sumergí en ella en busca de algo que pudiera alegar y así poder solicitar un Traslado por Violencia Terrorista.

Y así inicié otro proceso complicado. El Trabajador Social que me asignaron en el Ministerio del Interior me entrevistó. Abrió mi expediente e hizo un seguimiento de mi caso. Además, elaboró un informe psicosocial para que lo pudiera presentar y exponer mis circunstancias.

Desde este escrito quiero agradecer la delicadeza de Fernando, que así se llama el Trabajador Social del Ministerio del Interior. En la entrevista tuvimos que ahondar en mi situación personal y en todo momento sentí su apoyo y cariño. Era lo que necesitaba: alguien que supiera ponerse en mi lugar. Le transmití mis reparos de asistir a la citación con él en el Ministerio del Interior. Todavía recuerdo el mal trago que pasé cuando fui citada por la forense y pensé que podía ser algo similar. Pero he podido comprobar de primera mano que se ha mejorado mucho en ese aspecto y el personal de la administración encargado de estos asuntos, sabe cómo actuar. También entiendo que en aquel momento, estaba toda la Administración desbordada y sin saber cómo tratarnos.

La ley contempla el traslado forzoso para las Víctimas del Terrorismo con sentencia firme del Ministerio del Interior. Pero no podía pedirlo hasta que no fuera Funcionaria de Carrera. Debía tomar posesión de mi puesto en Barcelona. Fue entonces cuando me armé de valor y llamé al Departamento de Personal de mi destino. No sabía cómo reaccionarían. Planteé mi situación de condición de Víctima de Terrorismo. Les transmití mi dificultad de viajar a Barcelona, porque no me veía yendo a Atocha… además los hice conocedores de mi situación personal.

Volví a sentirme arropada y entendida. Aunque no podían garantizarme nada, me aseguraron que harían todo lo estuviese en sus manos. No tenían referencias de ningún caso similar. Nunca en la Administración General del Estado se había concedido este tipo de traslado.

Días después, desde Barcelona me llamaron para decirme que desde allí aprobaban el traslado y que el Director Provincial lo había concedido. Ahora quedaba que en Madrid dieran el mismo paso.

Y al fin llegó esa llamada. Desde Madrid me lo aprobaban también y me concedieron el traslado, con puesto definitivo y de carácter forzoso. Me informaron de que en la Administración General del Estado era la primera vez que se concedía un traslado por Víctima de Terrorismo. Tuvieron que ela borar un procedimiento porque hasta ahora no existía.

Me quedo con la satisfacción de saber que las personas que vengan detrás podrán solicitar ese traslado sin tantos reparos ni piedras en el camino. Además, me permitieron que tomara posesión desde Madrid y que tramitara todo el traslado, sin tener que viajar a Barcelona.

Y aquí estoy en mi ciudad, trabajando como funcionaria, pudiendo cuidar de los míos y sin tener que haber pasado la situación
dura y dolorosa de volver a Atocha y viajar en un tren.

Me parece muy importante destacar que esto ha sido un trabajo de equipo y por ello quiero agradecer a cada uno de los que han ayudado a que mi traslado fuera posible.

En primer lugar se lo agradezco a Pedro, Trabajador Social de la Asociación 11-M. Fue el que apretó el “botón” para que el mecanismo se pusiera en marcha. El que me hizo sentir que no estaba sola, transmitiéndome que hay un equipo detrás apoyándome y facilitándome en todo lo que pu dieran las cosas.

«VOLVÍ A SENTIRME ARROPADA Y ENTENDIDA. AUNQUE NO PODÍAN GARANTIZARME NADA, ME ASEGURARON QUE HARÍAN TODO LO ESTUVIESE EN SUS MANOS»

A Paola, psicóloga de la Asociación 11-M, que me llamó cuando Pedro le informó de mi caso. Me propuso acompañarme en este proceso. Aunque yo tenía mis miedos por empezar terapia con ella, ya que sentía que podía abrir puertas que un día cerré, ha es- tado ahí para darme las fuerzas que muchos días me faltaban y además para ayudarme a reconocer que tengo una herida que no conseguí cerrar, que aunque tapé y enterré, seguía ahí. Ahora estoy con ella dando esos pasos tan difíciles para poder caminar en mi día a día.

A Fernando, Trabajador Social del Ministerio del Interior, que hizo todo lo que estaba en su mano, con mucho cariño y delicadeza que ha hecho que cambie de idea y ya no rechace recurrir a la Administración, demostrándome que están de nuestra parte.

Al Departamento de Personal de la Administración General del Estado en Barcelona, ya que cuando me informaron que se me había concedido el traslado, la persona que me llamó, me dijo unas palabras muy bonitas. Me dijo que la ley está escrita de forma ambigua en muchos casos como este, pero nosotros tenemos que hacer lo posible para que se cumpla. Siempre tendré estas palabras muy presentes en mi carrera profesional que inicio ahora como funcionaria, y siempre como Víctima de Terrorismo aportaré mi granito de arena en la Administración, para que se conozca esa perspectiva, “nuestra perspectiva”, que no siempre es fácil de entender.

Y como no, a mi marido, Joaquín, que ha sido mi bastón todo este tiempo, siendo el gran apoyo en todo esto. Él hizo que creyera en mí para opositar. Después de lo vivido en mi trabajo anterior en la empresa privada, me habían dejado muy tocada emocionalmente y me habían hecho sentir pequeñita. Además, cuando me venían momentos bajos en los que pensaba que no iba a poder con ello, ahí estaba él para animarme, hacerme sentir que yo podía con ello, que lo conseguiría y ayudarme en todo lo que podía para que yo pudiera estu- diar todas las horas posibles. Y me hizo ver que a pesar de mis debilidades e inseguridades yo era fuerte y podía con todo lo que me propusiese.

Y a mi hijo Marcos… qué decirle, que se ha pasado tantos días “sin molestarme” para que yo pudiera estudiar y viéndome desde muy pequeño encerrada día y noche. Sintiéndose siempre muy orgulloso de mí y transmitiéndome que entendía que tenía que ser así para que pudiéramos tener una vida mejor.