
En la calle Téllez, con la Junta Municipal de Retiro, una pieza musical dio paso a las intervenciones de las autoridades, nuestra presidenta y de una persona que fue testigo el día de los hechos: el entonces director del centro deportivo municipal Daoíz y Velarde, convertido en hospital de campaña improvisado, quien comentó su experiencia:

“Todo el mundo quería ayudar y colaborar, y lo más difícil era coordinar y cómo hacerlo. Había bomberos, Samur, el propio personal del centro… Los vecinos bajaron a cientos; bajaron mantas (…) Lo mismo con los bidones de agua… Bajaban todo lo que pensaban que podíamos necesitar. Me encontré a periodistas en la escalera, uno de ellos era un familiar que estaba haciendo fotografías, nos abrazamos en mitad de la escalera y nos pusimos a llorar como dos niños.”

También estuvimos en la embajada de Rumanía, el país de origen con más víctimas mortales y heridos después de España



