

«El 1 de julio, nos lanzamos a una nueva aventura, saliendo todos juntos desde Madrid hacia Talayuelas, en Cuenca. Al llegar, fue un verdadero placer reencontrarnos con amigos, monitores y coordinadores de años anteriores. Las risas y las anécdotas comenzaron a fluir de inmediato, y ya sabíamos que nos esperaban 14 días repletos de diversión y momentos inolvidables.
Este año, al igual que en veranos pasados, nos organizamos en 5 grupos de edad, lo que nos permitió disfrutar aún más de las actividades que nos tenían preparadas. ¡Nos alojamos en unas cabañas súper chulas, dispuestas en círculos como pequeños pueblecitos. Cada cabaña tenía su propia fuente para refrescarnos cuando queríamos y un área techada con bancos donde podíamos reunirnos y pasar el rato.
¡Y no puedo dejar de mencionar la piscina olímpica! Además, teníamos un comedor al aire libre donde todos nos juntábamos para disfrutar de las comidas.
Este año, el clima fue muy amable con nosotros; no hizo demasiado calor y logramos evitar las grandes tormentas de verano. Disfrutamos de juegos al aire libre y un montón de actividades multiaventura. La instalación tenía tantas opciones que pudimos probarlo todo, ¡incluso repetir algunas actividades! Desde el parque de cuerdas hasta el rocódromo, la tirolina y el rappel. Y, por supuesto, el anfiteatro fue el escenario de espectáculos increíbles que nos dejaron a todos con una sonrisa. Cada día estuvo lleno de aventuras, tanto dentro de la instalación, con actividades como tiro con arco, parque de aventuras y rappel, como fuera, donde vivimos experiencias inolvidables.
Este año, tuvimos dos excursiones fuera de la instalación. La primera, una emocionante aventura en piraguas por un río, donde nos enfrentamos a rápidos y disfrutamos de bajadas llenas de adrenalina. La segunda,¡hicimos barranquismo por un río y luego disfrutamos de un relajante paseo en barco solar! Cansados, sí, pero sin duda fue una experiencia que quedará grabada en nuestra memoria. Y, por supuesto, no podía faltar nuestra gran discoteca de despedida, que siempre es un clásico.
En resumen, hemos vivido una quincena perfecta y maravillosa, llena de momentos que atesoraremos para siempre.
Queremos dar un agradecimiento infinito a las familias por confiar en nosotros un año más y permitir que sus hijos e hijas vivan esta experiencia. Y, sobre todo, un enorme gracias a los acampados y acampadas por disfrutar de cada momento, por sus sonrisas y por crear recuerdos inolvidables que les acompañarán durante todo el año. ¡Muchas gracias a todos! Como siempre, estamos aquí para lo que necesiten y ya estamos deseando que llegue julio de 2025. ¡Un fuerte abrazo!»
El equipo de Aventurama



