LA ASOCIACIÓN 11-M AFECTADOS POR EL TERRORISMO Y MÁS DE 60 ACUSACIONES PARTICULARES PIDEN LA AMPLIACIÓN DEL AUTO DE PROCESAMIENTO EN LOS ATENTADOS DE CATALUÑA DE AGOSTO DE 2017

El pasado viernes, más de 60 víctimas de los atentados de Barcelona y
Cambrils y perjudicados por las explosiones de Alcanar personadas en el
Sumario, así como la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo que ejerce
la acusación popular y también se encarga de la defensa jurídica de esas
acusaciones particulares, han presentado sendos escritos ante la Sala de
lo Penal de la Audiencia Nacional en el que solicitan la revocación del
Auto de Procesamiento dictado por el Juzgado Central de Instrucción nº 4
de la Audiencia Nacional.
El auto de 10 de octubre de 2018 decreta el procesamiento de Driss
Oukabir y Mohamed Houli Chemlal como autores responsables de un delito
de integración en organización terrorista (arts. 571, 572 y 573 C.P.);
de un delito de fabricación, tenencia y depósito de sustancias y
aparatos explosivos, de carácter terrorista (art. 574 C.P., en relación
con el art. 568 del mismo cuerpo legal); y de un delito de estragos, de
carácter terrorista, en grado de tentativa (art. 573 bis C.P., en
relación con los arts. 346 y 16 del mismo cuerpo legal). Y el de Said
ben Iazza por un delito de colaboración con las actividades de la
organización terrorista del art. 577 C.P.
1. Las víctimas personadas como acusación particular y la acusación
popular de la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo, exponen en sus
escritos que, pesar de que en el relato de los hechos del auto de
procesamiento se describe cómo los tres procesados eran conocedores e
incluso partícipes de los actos de almacenamiento y fabricación de
explosivos desarrollados en el chalet de Alcanar, no se contiene en el
mismo imputación alguna por las dos explosiones de los días 16 y 17 de
agosto de 2017. Explosiones que integrarían un delito de estragos por
imprudencia grave del art. 347 C.P., por cuanto, si bien las mismas no
fueron provocadas voluntariamente, los tres imputados eran perfectamente
conscientes de los riesgos que entrañaba su transporte, almacenamiento y
manipulación.
, Las explosiones producidas en la casa de Alcanar no sólo produjeron
daños, sino también lesiones de diversa consideración en veintinueve
personas. Solicitan las acusaciones que Mohamed Houli Chemlal, Driss
Oukabir y Said ben Iazza han de ser procesados, por tanto, por la
comisión de veintinueve delitos de lesiones imprudentes.
2. También consideran que se debe procesar a Said Ben Iazza por el
delito de transporte y depósito de sustancias y aparatos explosivos de
carácter terrorista (arts. 574.1 y 28.b C.P.). Y por las mismas razones,
debe decretarse su procesamiento por el delito de estragos, de carácter
terrorista, en grado de tentativa (art. 573 bis C.P., en relación con
los arts. 346 y 16 del mismo cuerpo legal).
3. Pero sin duda, lo más relevante es que piden la revocación del auto
de procesamiento para poder formular acusación contra Driss Oukabir y de
Mohamed Houli Chemlal por los delitos que se derivan de los actos
ejecutados materialmente por los demás integrantes de la célula, que
ocasionaron el fallecimiento de dieciséis personas y el que varios
cientos más resultasen con lesiones físicas y/o psicológicas de diversa
consideración en los atentados de Las Ramblas y Cambrils.
Exponen en su escrito que “consideramos que debe procederse a la
revocación del auto de conclusión del sumario y ampliar el
procesamiento, sobre la base de que el grupo terrorista del que formaban
parte Driss Oukabir, Mohamed Houli Chemlal y con el que colaboró Said
ben Iazza «se habría conjurado para realizar uno o varios atentados de
grandes dimensiones, a fin de coadyuvar a la estrategia terrorista de la
organización terrorista DAESH», sin circunscribir la planificación a la
comisión de atentados mediante el uso de aparatos explosivos”.
Tras citar numerosas Sentencias del Tribunal Supremo, incluida la del
11-M y con una exhaustiva y sólida exposición de los fundamentos
jurídicos en que apoyamos nuestra petición, se concluye solicitando:
  – El procesamiento de Mohamed Houli Chemlal, Driss Oukabir y Said ben
Iazza por un delito de estragos imprudentes del art. 347 C.P.; así como
de los delitos de lesiones ocasionados a resultas del mismo por las
explosiones de Alcanar.
  – El procesamiento de Said ben Iazza por un delito de transporte,
depósito, tenencia y fabricación de explosivos del art. 574, en relación
con los arts. 568 y 28.b C.P.
  – El procesamiento de Said ben Iazza por un delito de estragos
terroristas en grado de tentativa del artículo 573 bis C.P., en relación
con los arts. 346.1, 16 y 28.b) C.P.
  – El atropello y el uso de armas blancas formaban parte del plan común
de la célula terrorista. Indicios derivados de la investigación y
recogidos en el auto de procesamiento. Driss Oukabir y Mohamed Houli
Chemlal deben ser procesados como autores de los asesinatos terroristas
consumados e intentados, conforme a lo establecido en el art. 28.b) C.P.
Y en la parte final de los escritos presentados, se solicita que por la
Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, se revoque el auto de
procesamiento dictado el 10 de octubre de 2.018 y se devuelva la causa
al Juzgado Central de Instrucción nº 4 de la Audiencia Nacional, a fin
de que por el mismo se dicte nuevo auto en el que se declare que el
grupo terrorista del que formaban parte Driss Oukabir, Mohamed Houli
Chemlal y con el que colaboró Said ben Iazza «se habría conjurado para
realizar uno o varios atentados de grandes dimensiones, a fin de
coadyuvar a la estrategia terrorista de la organización terrorista
DAESH», sin circunscribir la planificación a la comisión de atentados
mediante el uso de aparatos explosivos.
Y se pide que se decrete:
1º.- El procesamiento de Driss Oukabir y de Mohamed Houli Chemlal, por
la comisión de 15 delitos de asesinatos terroristas consumados del art.
573 y 573 bis del Código Penal.
2º.- El procesamiento de Driss Oukabir y de Mohamed Houli Chemlal, por
la comisión de 140 delitos de asesinatos terroristas intentados de los
artículos 573 y 573 bis del C.P. (Ello, según el número de víctimas del
Auto de Procesamiento, que se han visto ampliadas en la instrucción).
3º.- El procesamiento de Driss Oukabir y de Mohamed Houli Chemlal, por
la comisión de 140 delitos de lesiones terroristas de los artículos 573
y 573 bis del C.P. (Ello, según el número de víctimas del Auto de
Procesamiento, que se han visto ampliadas en la instrucción).
4º.- El procesamiento de Driss Oukabir, Mohamed Houli Chemlal y Said ben
Iazza, por la comisión de un delito de estragos imprudentes del art. 347
C.P.
5º.- El procesamiento de Driss Oukabir, Mohamed Houli Chemlal y Said ben
Iazza, por la comisión de 29 delitos de lesiones imprudentes de los
artículos 147 a 153 del Código Penal por las lesiones causadas por las
explosiones de Alcanar.
6º.- El procesamiento de Said ben Iazza, por la comisión de un delito de
transporte, depósito y tenencia de explosivos, del art. 574 C.P.
7º.- El procesamiento de Said ben Iazza, por la comisión de un delito de
estragos en grado de tentativa, del art. 568 C.P.
Ello, sin perjuicio del mantenimiento de los delitos por los que han
sido procesados.

Se publica el libro «El muro de cristal»

En este libro, Marta Oliver Santolaya, ha desnudado su alma y su corazón. Cuando le sucedieron hechos traumáticos en su vida surgió la imperiosa necesidad de escribirlos. En un primer momento para ella misma a modo de terapia para poner por escrito todo el dolor, la rabia y la frustración y dejarlos ir. Más tarde pensó que con su experiencia podía ayudar a otras personas que estuvieran o hubieran pasado por circunstancias parecidas y de ahí surgió la idea de publicar este primer libro.

La acción de «El muro de cristal» comienza donde la autora empezó a escribirlo, en el pabellón de psiquiatría de un hospital. Se narran las interioridades del pabellón, su funcionamiento, los tipos de pacientes allí ingresados, las relaciones con los profesionales que allí trabajan, las extremas medidas de seguridad, etc.

En definitiva, nos acerca al universo de las enfermedades mentales y los trastornos psicológicos, un submundo totalmente desconocido por la sociedad y con un gran estigma social. La autora pretende eliminar este estigma hablando de temas tabú como el suicidio, las autolesiones y los trastornos psicológicos. Habla de las terapias recibidas y de los excelentes profesionales con los que ha trabajado, pero también denuncia un sistema de salud mental en España deficitario e ineficaz.

Es una historia de lucha personal. Un canto a la esperanza y a la vida.

Los beneficios íntegros de este libro serán donados a la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo.

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PABLO MOTOS, EL 11-M Y EL COVID-19

 Establecer comparaciones entre los fallecidos, enfermos y damnificados por el coronavirus en los más de dos meses de pandemia que llevamos en España y los asesinados, heridos y afectados por terroristas yihadistas el 11 de marzo de 2004 en Madrid, está siendo un argumento recurrente no ya sólo para políticos (Pablo Casado), sino también para algunas gentes del deporte (Julen Lopetegui, entrenador del Sevilla Fútbol Club), o del espectáculo televisivo (Pablo Motos).

“Estamos todos los días en un 11-M”. Es lo que dijo Pablo Motos recientemente en su programa televisivo. Soltar esta frase así, sin más, en el contexto de una tertulia en la que se está hablando largamente de los fallecidos por el COVID-19, no contribuye, para nada, a que la gente sepa qué paso el 11-M. Es más, el propio Pablo Motos, en un momento de su intervención dijo también: “Es todo muy difícil porque nunca nos hemos enfrentado a una cosa así”. Por lo tanto, “si nunca nos hemos enfrentado a una cosa así”, ¿cuál es la intencionalidad de aludir continuamente al 11-M? Tendría sentido hablar del 11-M, si al hablar del coronavirus abundantemente, se hablase también extensamente del 11-M. Pero no, se suelta esa frase ya recurrente “estamos todos los días en un 11-M” (u otra similar), sin ni tan siquiera hacer un esfuerzo divulgativo sobre lo que pasó el 11-M. 

Por eso, quienes quieran seguir estableciendo comparaciones entre el 11-M y el COVID-19, conviene que dediquen un tiempo amplio también para recordar a sus espectadores, oyentes y lectores, lo siguiente:

FAES, fundación del Partido Popular en los tiempos del 11-M, que actualmente sigue presidiendo José María Aznar, y de la que Pablo Casado fue nombrado patrón en 2015, predijo en enero de 2003: “Cabe esperar el recrudecimiento de la amenaza terrorista si es que se produce la guerra contra Irak, una amenaza que afectará principalmente a los países que participen en ella”. O sea, dicho y hecho. Por desgracia, acertó FAES en su pronóstico. El Gobierno de Aznar, del Partido Popular, nos llevó a la guerra contra Irak, y una de sus consecuencias fueron los atentados del 11-M.

En la cumbre del G-8 del 25 de junio de 2002 en Canadá, el presidente de EEUU, George W. Bush, puso los pies sobre la mesa y José María Aznar le imitó. El Gobierno de España del Partido Popular, presidido por José María Aznar, hizo caso omiso de los informes de la ONU advirtiendo de la ilegalidad de una intervención en Irak. Aznar desoyó el clamor de las gentes en las calles de España contra la guerra de Irak. Aznar mintió sobre la existencia de armas de destrucción masiva en Irak. Teniendo por anfitrión al entonces primer ministro portugués, José Manuel Durao Barroso, José María Aznar, George W. Bush y el primer ministro del Reino Unido, Tony Blair, se reunieron en las islas Azores el 16 de marzo de 2003 y decidieron la intervención en Irak. Durao Barroso reveló además que fue Aznar quien más solicitó la celebración de aquella cumbre previa a la guerra de Irak. La invasión de Irak comenzó el 20 marzo de 2003; el líder de Al Qaeda, Bin Laden, el 18 de octubre de 2003 amenazó directamente a España por su participación en la guerra contra Irak. El 29 de noviembre de 2003, siete agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) español fueron asesinados en una emboscada perpetrada por la insurgencia iraquí con armas de fuego y granadas, en Latifiya, Irak. Finalmente, y como venganza, los terroristas yihadistas atacaron cuatro trenes de cercanías de Madrid el 11 de marzo de 2004. Y después, como remate, el Partido Popular mintió tratando de atribuir los atentados a ETA para intentar ganar las elecciones que se celebraron tres días después. Y luego, tras perder las elecciones, acompañado de sus partners mediáticos, intentaron deslegitimar al Gobierno surgido de las elecciones con más y más mentiras sobre lo ocurrido antes, durante y después del 11-M.

El año pasado, un día antes del XV aniversario del 11-M, Pablo Casado, pidió que se desclasificase cualquier información sobre el 11-M y que se “llegase a la verdad si alguien la oculta o intenta mercadear con ella”. El PP, el partido de Pablo Casado, mientras estuvo en la oposición desde el 2004 hasta el 2011, dijo que cuando llegase al poder iba a decir toda la verdad sobre el 11-M. Ganó las elecciones en 2011 y gobernó hasta el 2017, o sea que tiempo tuvo para decir esa verdad que decía que sabía. Gobernó seis años seguidos y nada de nada sobre el 11-M. Quedó demostrado que en la oposición sólo le había interesado el barullo y la vocinglería. 

Las conclusiones del informe Chilcot de julio de 2016, encargado por el Gobierno británico, confirmaron que la guerra contra Irak fue ilegal, injusta, inhumana e irracional. En octubre del 2015, Tony Blair –aunque de aquella manera–, pidió perdón. Aznar, a día de hoy, sigue sin pedir disculpas públicamente. 

A más explicaciones, menos comparaciones y confusiones. ¿Los Casado, Lopetegui y Motos que sigan hablando o escribiendo sobre 11M en estos tiempos de pandemia, tendrán la firme voluntad de dedicarle más tiempo, haciendo un esfuerzo por divulgar lo que pasó antes, durante y después del 11M? Veremos. 

 

 

Fallecimiento de Felipe Gómez

 

Tenemos que lamentar el fallecimiento de Felipe Gómez Teresa, a los 88 años de edad. Es el padre de Raquel Gómez Bautista, herida en la estación de Atocha el 11 de marzo de 2004. El fallecimiento no ha sido por el coronavirus, pero las circunstancias de esta pandemia hacen que en estos momentos tanto Raquel como su madre y demás familiares y amigos no le podamos despedir como se merece. Descanse En Paz.