
El sábado 12 de septiembre, casi un centenar de víctimas y familiares de nuestra Asociación disfrutaron de una jornada muy especial en el Parque Warner. Un día diferente, pensado para encontrarnos y, por unas horas, dejar a un lado las preocupaciones y las dificultades de la vida cotidiana.
Para los más pequeños fue un día de diversión; para los mayores, también una oportunidad de desconectar y disfrutar juntos en un ambiente relajado.
Porque, como siempre decimos, estas actividades tienen un valor mucho más allá del ocio. Nos permiten fortalecer los vínculos, sentirnos acompañados y recuperar espacios de alegría y normalidad. Aunque hayan pasado veintidós años, seguimos necesitando estos momentos en los que podemos hablar, reír y apoyarnos unos a otros.
Gracias por compartir los buenos momentos y seguir haciendo camino juntos. Un saludo a todos.




