Estrategias en el juicio del 11-M, por José María Fuster-Fabra

Aún hoy me emociono al recordarlo: allí estaba un abogado de ideas conservadoras, hijo de la burguesía catalana, rodeado de más de 500 personas en el barrio más humilde de Madrid. Apenas conocían sus derechos, me sometieron a todo tipo de preguntas. Al terminar, la ovación más cerrada que jamás he oído en mi vida.

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