Ver el listado de poemas

Gentes de Madrid
puesto que nadie ha pensado
en pediros perdón
lo haré yo.
Yo, ¿quién soy yo? Mi nombre no os sonará
¿Por qué lo hago? Qué más da
El grito precede a la palabra
que a menudo precede al pensamiento
Y además el corazón tiene razones
que la inteligencia a veces desconoce.

Así que perdón, gentes de Madrid.
Perdón por las noches que vendrán
en blanco o en gris
cuando el se querido
regresará como fantasma amenazador
a reprocharos que lo hayáis sobrevivido.
Perdón por la mano
que no se ha encontrado
por el anillo de boda calcinado
el bote de maquillaje destapado
usado en el último momento.
Perdón por los zapatos intactos
y el sujetador que aún huele
a vainilla o a rosa.
Perdón por los amantes de corazón andrógino
partido en dos.
Por la risa electrocutada de los niños
Perdón por las madres de la futura plaza
del 11 de marzo.

Perdón por el silencio de mis hermanos
por no decir su indiferencia
Perdón por lo que alguno de ellos
piensan por lo bajo.
Perdón por no haber hecho más y mejor
contra el lobo que diezma
mi propio rebaño.
Perdón por no saber lo bastante
vuestra lengua
para dirigirme a vosotros en buen castellano.
Perdón a Lorca, Machado, Hernández
por no decir a mis hijos que los leyeran
Perdón por las lagunas y hechizos
por los ojos secos de la compasión.
Perdón por lo poco que pueden las palabras
dicen a medias
y casi nunca saben
pero por favor
perdón.