Discurso de Pilar Manjón durante el acto de entrega del III Premio “POR LA MEMORIA Y LA PAZ” a Olga Sanchez

25 de abril de 2019

El tercer Premio “Por la Memoria y la Paz” de la Asociación 11M Afectados del Terrorismo, ha sido concedido a Dª Olga Sanchez Gómez, hoy, fiscal del Tribunal Supremo y el 11 de marzo de 2004 fiscal de la Audiencia Nacional.

Olga, para nosotros, el 11 de marzo de 2004 era una autentica desconocida que, ese día, entró en nuestras vidas porque era, aquella mañana, la fiscal de guardia de la Audiencia Nacional y entró para quedarse porque, desde el mismo instante en que explosionaron las bombas, tuvimos que recorrer un duro y largo camino juntos. Ese día llevaba 11 años y 46 días destinada en la Audiencia Nacional, de los 19 años que llevaba en la carrera fiscal y hoy, que recibe este premio. lleva11 años y 46 días en el Tribunal Supremo. Para que digan que no existen las casualidades.

La primera parte de este camino a la justicia, las victimas lo recorrimos solas, acompañándonos entre nosotros, conociéndonos -que somos “muchas”- y viviendo una sensación de irrealidad, incredulidad, ausencias, dolor, hospitales, quirófanos, heridas y miedos. Y sobre todo papeles, tuvimos que gestionar muchos papeles.

Poco a poco fuimos siendo conscientes de la magnitud de la catástrofe que nos había tocado vivir: la despedida eterna de 191 asesinados (10 años después, con la muerte de Laura que permaneció en coma vegetativo todo este tiempo, fuimos 192) y las heridas de por vida de los que sobrevivieron, como dije en su día “a costa de no volver a soñar bonito”.

Entre los retazos y flases de los que fuimos siendo conscientes entraste tú en nuestras vidas, supimos que, junto al juez Juan del Olmo, (mención y agradecimiento por su presencia en este acto) habías estado en el levantamiento de los cadáveres aquel aciago día, ¡ni cien premios concedidos os demostrarían nuestro agradecimiento! porque, después de conoceros a ambos, estuvimos convencidos de que nuestros seres amados estuvieron en unas manos expertas, profesionales, serias y empáticas y no te puedes  imaginar lo importante que fue para nosotros ir rellenando de certezas las lagunas que el dolor dejó, ya que nadie nos habló, ni nos llamó, ni nos hizo ese famoso “relato” de los primeros días, esos días en los que nos encontrábamos fuera de este lugar y fuera de este mundo.

Fuimos sabiendo que, junto a un importante equipo del juzgado, de las fuerzas y cuerpos de seguridad y todos aquellos que colaboraban con vosotros, se estaba instruyendo un sumario, que tú eras fiscal del caso y nos tocó aprender deprisa, muy deprisa, palabras que nunca hubiéramos querido conocer: imputados, prisión condicional, secreto de actuaciones, acusación popular, acusaciones particulares……

Durante parte de la instrucción no pudimos estar presentes, al igual que el resto de partes personadas, pero una vez levantado el secreto de las actuaciones, este ha sido, quizás, el procedimiento más escrutado pública y políticamente, y sin quizás, pero gracias a ello hemos podido constatar que la instrucción del mismo ha cumplido escrupulosamente con todas las exigencias, y queremos señalar “escrupulosamente con todas las exigencias”, de un procedimiento, legal,  imparcial y con todas las garantías. Creo que cualquier terrorista se podría que haber quejado de discriminación en el trato, ya que, los imputados, tuvieron acceso en sus celdas a un ordenador con el sumario y en su idioma o con traductor.

Mientras…. la vida ha ido transcurriendo. Y a nosotros, las víctimas y afectados, aún hoy nos resulta imposible articular un relato lógico sobre aquel 11-M. El paso del tiempo no ha disminuido en nada aquella incapacidad de entender el golpe al corazón que nos produjo lo que había sucedido en un instante que cambió para siempre nuestras vidas, cuando la barbarie de los mensajeros de la muerte cayó sobre los trenes hiriendo y asesinando a seres inocentes. Al asomarnos al pozo negro del sinsentido, la desolación y el inmenso dolor descubrimos las dos caras de la condición humana: por una parte la inmensa solidaridad recibida de toda la geografía española que comenzó el mismo día 11, los altares de flores, fotos y  velas, los abrazos solidarios, los mensajes de amor, verdadero amor, los besos sanadores, los premios, menciones, cuadros, poemas, árboles IN MEMORIAM, parques, libros de pésame puestos en miles de ayuntamientos, etc. … y por otra la cara amarga de la mentira, la insidia, el insulto, las dianas pintadas en mi puerta y las amenazas de muerte que, casualmente, también comenzaron el mismo día 11, con los cuatro días de mentiras del Partido Popular empeñado, más que en saber de nosotros o en ayudarnos,  en mantener que había sido ETA para ganar un sillón y que nunca aceptaron la derrota electoral, para ellos inesperada, del 14 de marzo y de la que nos responsabilizaron desde entonces.

Y a partir de ese mismo día hemos vivido acompañados de la “teoría de la conspiración”, casi hasta el día de hoy.

Instruido el sumario 20/04, los responsables policiales y judiciales, entre los que te encontrabas, consideraron aclarado el núcleo esencial de los atentados. Las investigaciones confirman que la planificación y ejecución de los atentados recayó en un grupo creado con los restos de la célula de Abu Dada, a los que se sumaron: el argelino Allekema Lamari, El Tunecino, Rabei Osman El Egipcio, El Chino y el marroquí Amer Azizi y que compraron los explosivos a un grupo de delincuentes españoles que traficaban con drogas y con dinamita robada en la mina “conchita” de Asturias.

El 15 de febrero de 2007 comenzó el “mediático y televisado” juicio en la Audiencia Nacional de la Casa de Campo -a mayor gloria del Presidente de sala- Sobre los otros dos jueces he calculado que se encontraban 8 veces diarias (entrada por la mañana, entrada y salida media mañana, entrada y salida al mediodía, entrada tarde, entrada y salida media tarde y salida) en aquellas 5 escaleras o en la puerta, imposible no verse con las víctimas (que salvo el día de la sentencia siempre fuimos -más o menos- las mismas) y jamás nos dieron ni un “buenos días”, ni unas “buenas tardes”, ni un “hasta mañana”. Qué pena de trio, fuimos invisibles a sus ojos cuatro meses y medio, ya que estuvimos de lunes a jueves, en sesiones de mañana y tarde y …la vista oral finalizó el 2 de julio de 2007.

Tú sabes que, desde el primer momento, esta Asociación, que hoy tiene el honor de premiarte, entendió que no todo vale contra el terrorismo. De ninguna de las maneras podíamos sumarnos e ir bajo la misma dirección letrada con la acusación popular ejercida por la AVT, que solicitaba el cierre de las mezquitas, la expulsión de nuestro país de los “moros”, declarar a Marruecos país enemigo, ni tampoco solicitar la instauración de la pena de muerte para los autores de la masacre. Entendimos, entendemos y nada nos ha hecho cambiar de opinión, que pediríamos solamente pena, para aquellos a los que, con las pruebas obtenidas en las investigaciones por las instituciones encargadas de esos cometidos, no hubiese ninguna duda de que, de una u otra forma, hubiesen participado en los hechos con algún grado de culpabilidad.

Pero quiero volver a ese día 15 de febrero de 2007, quiero que los presentes sepan lo que fue la entrada a la sala y la vista de la “pecera” fue el mayor impacto que se puede recibir y aunque no aguantaron nuestras miradas, sabíamos que éramos observados por los presuntos asesinos, y quiero que sepan todos ustedes esas pequeñas cosas que nunca dijimos en voz alta:

  • Que nos comprometimos a que en la sala no habría ni una lágrima -no íbamos a darles el gusto de saber cuánto daño nos habían hecho-.
  • Que siempre estaríamos pendientes de todos y cada uno de los que asistíamos y, sobre todo, de protegeríamos a todos los que acudían por primera vez.
  • Que alguien siempre acompañaría a quién necesitara abandonar la sala en un momento determinado.
  • Y que en mi bolso siempre habría una ayuda para los casos de congoja, angustia o extrema ansiedad.

Pero miramos a la derecha, justo detrás de la pecera y estabas tú, miramos a la izquierda, detrás de unos abogados que algunos días fueron más defensa que acusación y estaban nuestros abogados, sentimos que los nuestros estaban representados. Y empezamos a transitar por la senda de la justicia durante cuatro meses y medio.

Ese primer día declaró el egipcio, que como todos los demás imputados, que declararían después, se escudó en la auto – exculpación, en su inocencia o super-inocencia y en que no conocía a ninguno de los demás imputados. Todos, o los más radicalizados ignoraban tus preguntas, ni te miraban, se las repetía el juez, para que contestaran, intentaron hacerte invisible a sus ojos por ser mujer e impura. No lo consiguieon.

Y después de “el egipcio” seguimos con un largo listado de comparecencias de imputados, testigos, fuerzas de seguridad y peritos. Todos los días te vimos con tu trabajo hecho, tus preguntas preparadas, tu dignidad por bandera y tu cabeza bien alta. Las víctimas que no faltamos ningún día, fuimos conscientes de que te sustituían los días de “mucho poner”, vamos esos días en los que la cobertura mediática era mayor, siempre nos quedó la duda de quien preparaba las preguntas de esos días.

Pero:

  • Te escuchemos hablar con contundencia en defensa de la actuación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Nuestros dos premiados anteriores, uno se encuentra entre nosotros, que sufrieron también las iras de los conspiranoicos, estoy segura que te lo agradecen.
  • Te oímos declarar que no habías sufrido, ni aceptabas desde tu independencia, ninguna presión política.
  • Certificaste que “aunque se barajó y se investigó la posibilidad de que hubiera sido ETA, esta autoría quedó descartada”, porque “no apareció nada” en ninguna investigación, desmintiendo a todos aquellos que habían insistido en asegurar que las fuerzas de seguridad y las autoridades judiciales evitaron seguir la pista de ETA o los obligaron a ello desde instancias superiores.
  • Refrendaste, con tu buen hacer, y a pesar de peritos químicos -cristaleros de profesión- que los explosivos fueron Goma 2 EC y Goma 2 ECO.

No puedo pasar por alto el trato que recibiste por parte del Presidente de la sala, el martes 12 de junio, al intentar defenderte de los ataques sufridos durante la instrucción y se te cortó el micrófono radicalmente, pero sobre todo el trato que sufriste por parte de los abogados defensores:

Quizás quien mejor lo define son las palabra de Pablo Ordaz (amigo periodista):

El abogado llega, se sienta, le hace la pelota un poquito al tribunal, dice a continuación que su defendido es un alma cándida y sin perder un minuto se mete en faena:

Con todos mis respetos, la señora fiscal actuó sibilinamente.

Con todos mis respetos, la señora fiscal…Más leña.  Barra libre contra la fiscal.  Y así un día y otro, jugando al pimpampum, la atracción más vieja de la feria. Se trata de acertar en la diana. Dicen los que entienden de juicios y macrojuicios que el del 11-M, en tantas cosas distinto, lo es también en esto. Es lógico, razonable y hasta saludable que los abogados defensores, en su legítimo fin de salvar el gaznate de sus clientes, busquen los fallos de la instrucción y ataquen por donde les venga bien. Pero también dicen que nunca se ha actuado de forma tan feroz, nunca trufando los ataques profesionales con los insultos personales, nunca espoleados por un coro mediático que ha basado en el ataque al juez Del Olmo y a la fiscal Sánchez sus desvaríos conspirativos.

Cada vez que el abogado dice “con todos mis respetos..”, Zougam, en su rincón, se frota las manos. Y, entre el público, dos o tres individuos de la extrema derecha -su quincalla no deja lugar a dudas- también celebran cada ataque contra ti, con sonrisas y carantoñas para desesperación de las víctimas, que nunca -y este sí que es el gran misterio del 11-M- han respondido a la provocación diaria y continua.

Olga, ¡qué difícil ha sido nuestra senda por la justicia!, pero por fin el día 30 de octubre se hace pública la sentencia, que no te vamos a engañar, a nosotros las víctimas, en la cortedad de las penas no nos gusta y eso que siempre hemos creído en que no debe haber justicia vengativa… Pero es que ya está saliendo con permisos penitenciarios Trashorras condenado a más de miles de años de cárcel.

Y termino: Hablaba al principio de las muestras de solidaridad recibidas y entre ellas se encuentra este precioso cuadro de encinas que tengo tras de mí, que tú nos regalaste cuando estábamos montando una exposición en Fuenlabrada y en cuya parte posterior reza:

“Para mis entrañables amigos de la Asociación 11M Afectados del Terrorismo, Olga Sanchez Gómez, Fiscal del Tribunal Supremo.

16 de febrero de 2010,

Finca de San Miguel, Zarza de Granadilla. Cáceres.

Cuadro en el que, como extremeña, veo que las víctimas somos fuertes, como las encinas que, a pesar de lo retorcido de sus troncos por los golpes recibidos, son capaces de seguir en pie y ofrecer una belleza sin igual. Encinas que hacen un requiebro en sus troncos retorcidos, para volver a mirar al cielo.

Hoy nosotros queremos regalarte este otro árbol, un árbol realizado con un canto rodado de las gargantas de los valles extremeños, abrazado por raíces profundas y ramas fértiles. Un árbol de vida, que quiere ser memoria y evocación de los asesinados y los heridos, de las víctimas y sus familias. Árbol cuyo fruto quiere ser la MEMORIA Y PAZ.

Porque quiero creer que, finalmente, encontraremos, aunque sea en rebajas, un trozo de sueño, que nos reconduzca y que consiga mantenernos en la esperanza de un mundo mejor, así como, a la detención de los horrores de los que el ser humano somos responsables, considerando que la reivindicación de la palabra y el dialogo son garantía de paz.

Con todo nuestro cariño.

 

2019-05-08T18:49:27+00:00 6/5/2019|Actualidad, Comunicados|